Hace más de diez años que estamos involucrados a la política cívica y creemos, de alguna manera, ser portavoces del sentido común.
Junto con muchos otros ciudadanos proponemos el concepto de una ciudadanía activa para explicar el déficit que tenemos como sociedad.
“La gente no es pobre. Está pobre”. No nos referimos a la situación económica sino a lo espiritual. Están pobres de afecto, de compromiso, actitud, participación, ideas, de amor, etc. Tampoco tienen referentes. La gente está descreída.
Hace mucho que nos preguntamos: ¿Estamos en un momento de crisis o de decadencia? Realmente difícil de contestar.
Creemos que el problema central de nuestros gobernantes es que siguen trabajando sobre las condiciones y no sobre las capacidades de la gente. Se ayuda a una persona, porque es pobre o porque pertenece a una minoría y no se esta trabajando en cómo mejorar las capacidades de esas personas. Esto deriva, indefectiblemente, en una situación de comodidad. “Si el estado me ayuda permanentemente…para que voy a mejorar”.
Mientras sigan trabajando sobre las condiciones, lo que pasará es que terminarán agravando el problema. Por lo tanto creemos que la única manera de progresar es empezar a trabajar en las capacidades.
Nuestra ONG, Pringles Ciudadano, es un ejemplo de ello. La gente comprometida que esta trabajando en esta fundación comunitaria lo hace con y por la gente sin pensar en los beneficios personales.
Hay que empezar a trabajar en la modificación de los supuestos, aunque va a llevar más tiempo. Porque a partir de los supuestos, la gente opina aún sin saber.
Hoy en día, los factores de producción ya no son la tierra, el trabajo y el capital, sino EL CONOCIMIENTO como el gran motor del progreso y creo que es ahí donde tenemos que hacer el gran esfuerzo.
Sin dudas que el gran desafío es el crecimiento en red. En este marco, pensar solamente en términos de partidos, que en la Argentina es sinónimo de confrontación, de divisiones, es un contrasentido. Tenemos que pensar en un Pringles donde todos quieran venir a vivir y para eso tenemos que darles, trabajo, educación, cultura, salud, seguridad, etc. No se si estabas enterado, pero en esto, ya estamos trabajando.
Tampoco podemos estar pensando en una comunidad donde se produzca un desarrollo sustentable sin otro componente fundamental: LA ETICA, como elemento que une la política, la economía y la sociedad.
Tenemos que salir de la lógica que “no hay nada que hacer”. Si miramos pensando a dónde tenemos que llegar, seguramente diremos que no hemos hecho nada, pero, si lo miramos desde dónde partimos, hemos hecho mucho. Sabemos que lo mejor que podemos hacer es lo mínimo que la gente necesita. Contagiemos lo bueno que se ha hecho y todo lo que podemos hacer, pero para todos estos desafíos por venir, necesitamos líderes integradores y no confrontadores. TE NECESITAMOS A VOS. Todos debemos elaborar propuestas inteligentes para apoyar a estos liderazgos.
Vamos a tener que trabajar y mucho sobre los falsos paradigmas y los supuestos. El ejemplo es la distribución de la riqueza, porque la pobreza no termina con la mejor distribución de la riqueza. La única manera de combatirla es generando más producción, más trabajo y más riqueza.
Coincidimos en que no habrá empresas exitosas en sociedades que fracasan, ni sectores prósperos en países que no progresan. Esto, es importante aclararlo para que no se crea que la RSE (Responsabilidad Social Empresaria) es asistencialismo. No nos olvidemos que el que mejor cultiva la tierra es el hombre cultivado y para esto necesitamos capacitación.
Debemos empezar a articular en forma efectiva lo público con lo privado, dejando de buscar culpables, sino asumiendo responsabilidades. Esto es, hacernos cargo y ponernos en acción, ya que de nada sirve si nos limitamos a las buenas intenciones y nos quedamos sólo en las palabras. Resulta prioritario que transformemos las iniciativas en "terminativas", trabajando en forma efectiva y construyendo redes. Mahatma Gandhi decía: "La diferencia entre lo que hacemos y lo que somos capaces de hacer bastaría para solucionar la mayoría de los problemas del mundo".
Actualmente las políticas sociales se basan en el asistencialismo como enfoque central y de esta manera se produce endógenamente más de lo que se quiere combatir. En otras palabras: más pobreza. La gente necesita trabajo y educación para lograr libertad, pero los resultados no son inmediatos.
Tenemos que volver a la cultura del esfuerzo y la satisfacción por hacer las cosas bien, ya que en ese esfuerzo encontraremos nuestra recompensa: vivir hermanados en una Argentina más equitativa, más digna y próspera.
Todos aquellos que aún no se sientan representados por ninguna propuesta partidaria, a los jóvenes, a los independientes, a los que crean que el cambio de un país surge de la participación ciudadana; a todos, los convocamos para que, de una vez por todas, se involucren en los temas de nuestra comunidad. Nosotros no surgimos de una división ni de una política de enfrentamientos, solo queremos participar, meternos y donde el primer beneficiado debe ser Coronel Pringles.
La política le debe cambiar la vida a la gente, y no sólo a los dirigentes. Hay que incorporar a los decepcionados con propuestas y hechos.
Esta “iniciativa popular” debe ser para proponer y construir, no para reclamar y protestar.
Es mejor organizarnos y movernos que únicamente lamentarnos y conmovernos.
No estamos para dividir, denunciar, ni criticar a los existentes; sino, por el contrario, para proponer creativamente nuevas opciones que aporten lo que nos falta, que es articular e integrar a los que ya están en la política; dialogando y que nos permita, aun sin pensar igual, estar juntos en el desafío del bien común.
Hace diez años golpeamos cacerolas pidiendo que se vayan todos. No funcionó. Es tiempo de que nos metamos todos.
Durante años nos concentramos en salvarnos de a uno, priorizando de manera exclusiva y excluyente lo privado en detrimento de lo público y que a lo público vaya el que no tiene nada que perder. No decimos que hay que renunciar a lo propio sino de lo que se trata es de la sensatez de la justa proporción. Si un 10% de la Argentina privada se dedicara a lo público seríamos un país viable. Tenemos recursos humanos con un alto nivel de excelencia reconocida en nuestro país y en todo el mundo, pero todos ellos están en la Argentina privada.
El problema que tenemos los que estamos en la actividad privada es que nos preocupamos de lo público cuando nos vienen a buscar. Recién cuando se produce el incendio buscamos el matafuego que representa la Constitución y la formación moral. Somos ignorantes de que en la constitución lo que se pacta es un contrato moral y social de derechos y obligaciones. Los derechos los reclamamos cuando somos privados de ellos y de las obligaciones cívicas con el país ni queremos escuchar hablar. No tenemos tiempo. Estamos siempre ocupados.
Ser parte de la sociedad significa ocupar un rol activo donde se establece en ese contrato que es lo que hace cada uno. Solo con la democracia no alcanza.
Insistimos, tenemos que salir de la venganza, el rencor y la división para pasar a la unión, la cohesión, el diálogo donde lo que importa no es que pensemos igual sino que estemos juntos para que terminemos finalmente unidos.
Basta de discutir a la fuerza y en la calle, lo tenemos que hacer con la razón y por la ley en las instituciones.
Buscamos gente que garantice equilibrio y lo único que hacemos es votar por interés. Les preguntamos: ¿Habitante o ciudadano? ¿El bolsillo o los principios? ¿Te vas a quedar mirando televisión o vas a buscar un rol protagonico?
Nosotros creíamos que el bien era no hacer mal a nadie, pero el bien por naturaleza es activo, de lo contrario no cumple con su función. Lo pasivo del bien permite avanzar al mal. Nos falta conciencia integrable, integrada del bien.
Perdón que te lo digamos, pero la Argentina no permite que te quedes como analista externo de la realidad de nuestro país.
Como ONG les pedimos a los políticos que se postulen y quieran gobernar que cumplan al menos con estos cuatro preceptos:
- Fidelidad con la visión de país compartida, con el objetivo del fortalecimiento institucional y el espíritu republicano.
- Trabajar para recuperar la cultura de la racionalidad y el esfuerzo, el cumplimiento de las normas, la ejemplaridad, el respeto hacia otros y tolerancia por el pluralismo.
- Lealtad a la ciudadanía, buscando privilegiar el bien común por encima de los intereses sectoriales o particulares.
- Compromiso para llevar adelante la actividad política de una nueva forma más ética, transparente y democrática.
Si todos estos puntos se cumplen lograremos el CORONEL PRINGLES que todos nos merecemos.
PRINGLES CIUDADANO
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El Cambio Somos Nosotros
Bueno, su nota es muy acertada, sobre todo cuando se refiere a dejar de ser intelectuales y anaistas internos de lo que nos sucede a los argentinos como Nación.
Es importante darse cuenta que el cambio no viene desde arriba hacia abajo, sino precisamente en el sentido inverso.
El cambio somos nosotros, desde la célula inicial de toda sociedad humana que es la familia. Lo es desde mucho antes de que el concepto familia fuese acuñado. Desde que el hombre comenzó a asociarse para poder sobrevivir en un medio grandemente hostil a su supervivencia. Como sucede hoy.
De la familia se llega a la comunidad inicial, porque si somos capaces de organizarnos para que alguno de nuestros pares sea quien administre y cuide nuestros bienes, también podemos apoyar su labor para que ese hecho sea una manera mejor de crecer y estar bien y en armonía.
Pero, en estos días, todo ya está organiado. Por eso lo que debemos hacer es recuperar el contacto para aportar y controlar, logrando que las personas que van a administrar nuestros recursos lo hagan eficiente y decentemente. Creciendo en los estadios necesarios hasta llegar al administrador general... que no es otro que la presidencia de la Nación, que es quién preside y asiste todas las administraciones que conforman el Estado Nacional.
Si el cambio viene desde arriba (es decir desde la presidencia de la Nación, no será bueno para nadie -a excepción de los administradores circunstanciales- porque no corregirá los errores sino con otros aún peores.
Los que procuramos alcanzar la promoción de un cambio positivo sin idearios ni dueños del mismo, ¿que és lo que estamos dispuestos a dar?
No es un cambio que se conseguirá adquiriendo o instrumentando acciones en campos de oposición. Oposición, es una posición que no me agrade para nada.
El Gobierno y la Oposición. Es un teatro de operaciones donde gana el que tiene mayores posibilidades. Si el primero tiene la mayoría en las cámaras, siempre logrará sus propósitos. Si, por el contrario la tiene la oposición, el Gobierno nada podrá hacer salvo con acciones pseudo dictatoriales (los conocidos DNU).
¿Cómo puede crecer un país en estas circunstancias?
Claro, cuando digo país, me refiero a la Nación, constituída por su gente -incluídos los políticos a cargo de su administración- y que ese crecimiento sea homogéneo y equitativo brindando riqueza puertas adentro.
Todos somos parte de la Nación. Cuando el administrador cambie, lo único que debe cambiar es el modo, no el plan de estado para el progreso de la Nación. Y en ese plan debemos trabajar todos juntos, codo con codo, sin banderías políticas que solo nos llevan a acciones de intereses particulares que son, en mayor o menor nivel, acciones personales ilícitas. Delitos que no están imposibilitados de ser juzgados por ninguna imputabilidad de cargo público alguno, caso en el que el castigo debiera ser mayor por esta misma circunstancia.
Sería bueno que Coronel Pringles logre un resultado comunitario que mejore su calidad de vida. Sería muy bueno, porque mostraría un paso en el camino a recuperar la Nación. Siempre desde abajo hacia arriba.
Luis Eduardo O'Connor
trebol.ar@gmail.com
Vínculo permanente Respuesta de Gaston Insua el septiembre 17, 2011 a las 2:10pm Buenas tardes de sábado! Quiero hacer mi aporte a la nota sin dejar de agradecer a Luis por su respuesta constructiva. Soy un ciudadano del barrio de Villa Urquiza, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tengo 39 años, casado, con 3 hijos. Hijo de un mecánico de autos y una ama de casa, con una humilde infancia y juventud en Lomas del Mirador, barrio del partido de La Matanza, Provincia de Buenos Aires. Durante los años en que me focalicé en mí mismo, logré recibirme de Contador Público en la Universidad de Buenos Aires, luego hacer mi posgrado (Master en Dirección de Empresas) en la Universidad Austral (IAE de Pilar) y ser reiteradamente promovido hasta la gerencia de un importante grupo económico.
Hoy, desde una innegable posición de "cierto" confort, me preocupa la situación social del país y puedo empezar a pensar en el país que le estoy dejando a mis hijos. Ante tamaño horror, me dispuse a trabajar activamente en el ámbito público para que las diferencias que hoy sufrimos con los que menos tienen se achiquen. En este sentido, me sumé como voluntario al staff de trabajo de 2 ONGs del ámbito educativo (www.educar2050.org.ar y www.ensenaporargentina.org ). Elegí la educación porque es la responsable de mi modesto ascenso social.
Pero mi ambición por hacer algo, me llevó también a acercarme a la arena política. Y me sumé a un grupo de gente que trata de llevar a un bien conocido profesional al Congreso para lograr que las buenas acciones lleguen a más argentinos.
Quiero enfocarme en un capítulo especial: LO DIFICIL que se hace aportar un granito de arena. Los intereses creados, los miedos personales que llevan a expulsar a quien no conocemos (y se está acercando para aportar con buenas intenciones y sin más interés que el de hacer un país mejor) en lugar de convocar, la tendencia a armar escenarios de complot inconducentes, y otros aspectos que considero propios de la naturaleza humana son solo algunas de las cuestiones con las que me he encontrado.
Solamente porque creo que los cambios se producen desde adentro, participando y siendo protagonista no bajaré los brazos. Pero la reflexión es que no solo se trata de querer participar sino que creemos un contexto pro-participación y no anti-participación. NO debería ser tan difícil ni sacrificado participar (digo participar en el sentido de hacer y no solo dar discursos de café).
Me dicen que tengo esta sensación porque no entiendo algunas cosas... espero que cuando termine de entender no se me vayan las ganas de hacer de nuestro país un lugar mejor.
Saludos y gracias por crear este espacio!!
Gastón Insua
@gaston_insua
El Cambio Somos Nosotros
Bueno, su nota es muy acertada, sobre todo cuando se refiere a dejar de ser intelectuales y anaistas internos de lo que nos sucede a los argentinos como Nación.
Es importante darse cuenta que el cambio no viene desde arriba hacia abajo, sino precisamente en el sentido inverso.
El cambio somos nosotros, desde la célula inicial de toda sociedad humana que es la familia. Lo es desde mucho antes de que el concepto familia fuese acuñado. Desde que el hombre comenzó a asociarse para poder sobrevivir en un medio grandemente hostil a su supervivencia. Como sucede hoy.
De la familia se llega a la comunidad inicial, porque si somos capaces de organizarnos para que alguno de nuestros pares sea quien administre y cuide nuestros bienes, también podemos apoyar su labor para que ese hecho sea una manera mejor de crecer y estar bien y en armonía.
Pero, en estos días, todo ya está organiado. Por eso lo que debemos hacer es recuperar el contacto para aportar y controlar, logrando que las personas que van a administrar nuestros recursos lo hagan eficiente y decentemente. Creciendo en los estadios necesarios hasta llegar al administrador general... que no es otro que la presidencia de la Nación, que es quién preside y asiste todas las administraciones que conforman el Estado Nacional.
Si el cambio viene desde arriba (es decir desde la presidencia de la Nación, no será bueno para nadie -a excepción de los administradores circunstanciales- porque no corregirá los errores sino con otros aún peores.
Los que procuramos alcanzar la promoción de un cambio positivo sin idearios ni dueños del mismo, ¿que és lo que estamos dispuestos a dar?
No es un cambio que se conseguirá adquiriendo o instrumentando acciones en campos de oposición. Oposición, es una posición que no me agrade para nada.
El Gobierno y la Oposición. Es un teatro de operaciones donde gana el que tiene mayores posibilidades. Si el primero tiene la mayoría en las cámaras, siempre logrará sus propósitos. Si, por el contrario la tiene la oposición, el Gobierno nada podrá hacer salvo con acciones pseudo dictatoriales (los conocidos DNU).
¿Cómo puede crecer un país en estas circunstancias?
Claro, cuando digo país, me refiero a la Nación, constituída por su gente -incluídos los políticos a cargo de su administración- y que ese crecimiento sea homogéneo y equitativo brindando riqueza puertas adentro.
Todos somos parte de la Nación. Cuando el administrador cambie, lo único que debe cambiar es el modo, no el plan de estado para el progreso de la Nación. Y en ese plan debemos trabajar todos juntos, codo con codo, sin banderías políticas que solo nos llevan a acciones de intereses particulares que son, en mayor o menor nivel, acciones personales ilícitas. Delitos que no están imposibilitados de ser juzgados por ninguna imputabilidad de cargo público alguno, caso en el que el castigo debiera ser mayor por esta misma circunstancia.
Sería bueno que Coronel Pringles logre un resultado comunitario que mejore su calidad de vida. Sería muy bueno, porque mostraría un paso en el camino a recuperar la Nación. Siempre desde abajo hacia arriba.
Luis Eduardo O'Connor
trebol.ar@gmail.com
En Darsecuenta queremos compartir experiencias que movilicen e inspiren. Semanalmente publicaremos vídeos, historias, fotos, notas, discursos e ideas que nos animen a reflexionar, entender y hacer.
Darsecuenta recomienda mirar los siguientes vídeos:
Cabaña Argentina formalizó en el año 2010 su compromiso con la sociedad, enfocando las acciones que hasta la fecha se venían realizando, basándonos en tres líneas de promoción:
La Vida Saludable
La formación educativa
El deporte basado en el juego limpio
Leer más en: http://bit.ly/GG0zHD
Fundación Darsecuenta es una de las mil organizaciones que apoya la iniciativa de
Sumate www.nutricion10hambrecero.org
Te invitamos a conocer un poco más sobre este programa mirando el siguiente vídeo http://tn.com.ar/tn-ciencia/00064627/nutricion-10-hambre-cero
Micros de Radio Continental
Realizados durante el año 2011
Un grupo de médicos que trabaja en el Hospital Británico, viaja entre dos y tres veces al año a Salta para brindar atención médica a comunidades wichís y tobas de San Antonio Este, una de las zonas más pobres de esa provincia. Son unos 15 profesionales –entre clínicos, pediatras y ginecólgos– que además realizan estudios y confeccionan una historia médica de sus pacientes. Los invitamos a compartir la nota.
Paula Iramain es coordinadora de la Asociacion Civil el Arranque. A través del acompañamiento escolar, busca combatir la deserción de los chicos en los últimos años de la secundaria. Esta nota es un homenaje para el día del maestro.
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