Nota extraída del diario La Nación del día 20/8

 

Más de la mitad de las muertes infantiles en la Argentina se relacionan con la desnutrición. La pobreza es su causa principal y, también, su principal consecuencia, por lo cual no asombra que los especialistas den una cifra verdaderamente alarmante: hoy, en nuestro país, mueren 28 niños por día.

Pero existe otra situación igualmente grave que afecta a gran parte de los hogares argentinos: la malnutrición, mucho menos conocida en sus consecuencias y también igualmente extendida en vastos sectores de la población.

 

Se puede afirmar que, con pocas diferencias, en la mesa de los argentinos se consume insuficiente cantidad de leche, hortalizas, frutas, legumbres y pastas. La costumbre de privilegiar como alimento principal la carne vacuna (aun cuando en los últimos años ha decrecido su consumo en detrimento del pollo) por sobre la porcina o la de pescado, o consumir mucho pan y aceite, y grasas sólidas, masas dulces y saladas, y los azúcares agregados a los alimentos convierten a la dieta estándar argentina en monótona y falta de los nutrientes principales, lo cual, sobre todo para los contextos socioeconómicos desfavorables, puede derivar en enfermedades tan complejas como sobrepeso, obesidad, anemia y deficiencias nutricionales, desnutrición crónica y desnutrición aguda.

 

De allí la importancia de que la semana pasada se lanzara, en el marco del XVIII Congreso Argentino de Nutrición, el programa "Nutrición 10 Hambre Cero" (www.nutricion10hambrecero.org), una iniciativa conjunta de distintas personalidades y organizaciones públicas y privadas argentinas que, con el apoyo de la Fundación OSDE, aspiran a poner punto final a la desnutrición y la malnutrición infantil en la Argentina, convencidos de que la existencia de esos flagelos en un país capaz de alimentar a más de 400 millones de personas representa -como diría el economista Bernardo Kliksberg- un verdadero escándalo ético.

 

Es esta una apuesta fuerte que reconoce su origen en un trabajo del economista Juan Llach, quien, en mayo último, lanzó esta novedosa consigna en el Congreso de la Fundación Producir Conservando. Allí Llach sostuvo que la Argentina debería tener objetivos más ambiciosos que eliminar el hambre. Que además de hambre cero, tendríamos que ser un país con nutrición 10, y ese concepto fue el núcleo convocante para que las organizaciones dejaran sus protagonismos de lado para articularse en función de un objetivo común. Partiendo de la base de que la alimentación es un derecho humano básico al representar un requisito esencial para crear igualdad de oportunidades, una mejor integración social y el desarrollo sustentable de nuestro país, Nutrición 10 Hambre Cero busca lograr una óptima nutrición de toda población. Son conscientes también de que la calidad y la diversidad de la dieta, más que la cantidad, y una estimulación adecuada e intervenciones oportunas a lo largo del ciclo vital serán claves.


En la Argentina hay un numero grande de importantes organizaciones -la Red de Bancos de Alimentos, Cesni, Conin, Cáritas, por mencionar a las más conocidas- con una larga y valiosa trayectoria en cómo mejorar las condiciones nutricionales argentinas. De allí la importancia de que tanto estas ONG como conocidas empresas de la industria alimentaria y entidades como OSDE hayan decidido unir esfuerzos para trabajar en una red que ya cuenta con más de 1000 organizaciones integrantes a lo largo de todo el país.

Esta propuesta debe llegar a todos los sectores de la sociedad argentina -políticos, empresariales, comunicacionales, educativos- porque los objetivos que la guían deberían ser los mismos para todos: reconocer, en primer lugar, la urgencia del tema por enfrentar; alertar sobre la importancia de una adecuada nutrición materno-infantil durante los primeros seis meses de vida; educar y capacitar sobre la importancia de una alimentación y estilo de vida saludables para toda la población, y procurar el entendimiento y una amplia adhesión a la iniciativa. Por eso, el doctor Abel Albino, fundador de Conin y referente de la lucha contra la desnutrición en la Argentina, invitó a todos los ciudadanos, organizaciones y empresas a sumarse a esta cruzada.

 

Como el programa busca construir sobre lo ya hecho, sus integrantes se proponen articular los esfuerzos de quienes se encuentran trabajando para mejorar el impacto conjunto de las acciones desarrolladas en el marco del Programa de Nutrición y Alimentación Nacional creado por la ley y la Asignación Universal por Hijo, entre otras normas existentes. A su vez, uno de sus proyectos más ambiciosos consiste en conformar un banco de datos y contenidos que ponga a disposición pública los datos y conocimientos más relevantes y actualizados sobre temas nutricionales a efectos de profundizar su certeza y transparencia.


Una misma convicción alienta a los organizadores y participantes de "Nutrición 10 Hambre Cero", y es que esta iniciativa es absolutamente posible de cumplir, porque la sociedad argentina está demostrando cada vez más que está madura para asumir responsabilidades.

Vistas: 192

Responde a esto

Respuestas a esta Nota

Un Problema de Dignidad

Para erradicar el hambre y la desnutrición infantil, y de los siguientes pasos hasta la juventud, lo que procuran hacer las fundaciones es reparar un síntoma de las políticas del Estado Nacional. Es un paliativo que calma el dolor del sintoma, pero no cura la raíz del mal.
Cuando logremos ser una Nación, involucrándonos en los problemas que el Estado -como administrdor de la Nación- debe resolver, administrar y rendir cuentas de cómo hace su labor, no tendremos los problemas que nos acucian en la realidad de nuestro presente:
   
Falta de trabajo: Salarios que nos arrostran esto del famoso reparto, que no es fundamentalmente un reparto en partes iguales, sino que en la escala del salario mínimo hacia mejores ingresos, el mínimo no sea una limosna que no alcanza par nada
Salud. Es larga la lista para dar un breve pantallazo de lo que no se hace ni se tiene la más mínima intención de hacer. Cerremos con que una persona jubilada que para disponer de una atención mínima debe realizar enormes filas, a veces los turnos para recibir la primera atención no alcanza a cubrir la demanda, los horarios son insólitos y para un mínimo tratamiento en espera de turnos, citas y alguna solución de les va el año... y a veces más.
Educación. El Estado inagura escuelas y otros establecimientos educativos permanentemente.
¿Para qué los construye? No se les paga a los educadores (ni siquiera el salario indigno que se les brinda) y los paros y huelgas en reclamo de ésto son permanentes en el año escolar.
La educación, de ser una de las mejores del mundo en contenido y resultados, por estos tiempos es una de las peores del continente.
Seguridad. Es una de las consecuenias de las políticas llevadas a cabo para la continuidad de los actuales gobernantes y sus adictos. Falta trabajo, falta salud, falta educación, crece la inseguridad.
El pais y los grandes conglomerados de gente se transforman en campos de la delincuencia y la impunidad.
Nos han comprado el alma con 30 dineros de planes compradores de votos.
Un pueblo sin trabajo, sin recursos y con hambre es más fácil de manejar. La poca energía que nos queda la gastamos en trivialidades (fútbol, conflictos mediaticos de personajes en la televisión y otros medios, noticias de violencias, estafas, un perrito que hace fiestas en un video en internet y, cuando no hay una noticia trágica  local, la importamos de otras latitudes. Es tremendo, pero es real... nos están estupidizando y, por si fuera poco, los aplaudimos.
La mayoría de aquellos que ya han vaciado las arcas del Estado luchan por seguir exprimiendo la realidad de los argentinos, nos dicen las mismas mentiras y los seguimos y, también, les daremos nuestro asentimiento en las próximas elecciones.
Creo que me alejé del tema central, que es la desnutrición infantil (que comienza con la de la madre), del hambre en su periodo breve de crecimiento. de la asistencia social, la salud, la educación, la seguridad y, ese otro tema, de un trabajo digno. Digno, hace mucho tiempo que hemos perdido la dignidad y el trabajo. Pero no me alejé tanto, porque el tema surge a consecuencia de todo lo demás.
Dicen los religiosos que el camino del infierno está hecho con las buenas intenciones y así debe ser, nomás.
Debemos darnos cuenta que el camino es solucionar la causa del mal y no realizar únicamente acciones paliativas, porque, aunque necesarias, no dejan de ser indignas para quién las recibe.

Luis Eduardo O'Connor
DNI 7817624
trebol.ar@gmail.com

Señor Luis Eduardo O´Connor:

Coincido con usted en el echo de que un problema se debe solucionar de raiz para poder realmente generar un cambio, pero no creo que, tanto personas como organizaciones, destinadas a trabajar sobre estos problemas , ya sea la desnutricion o malnutricion, esten por un camino errado, es decir , me parece mucho mejor que haya gente que al menos comience a ayudar de la manera que mejor le parezca y de ahi en mas, si uno realmente esta preocupado por cambiar una realidad, aportar o acoplarse a este tipo de personas, que quedarse de brazos cruzados reclamando o diciendo que asi no se hacen las cosas, cuando es uno mismo el que no acciona de ninguna manera.

Realmente escucho a todos mis amigos quejarse de la situacion, a padres de mis amigos, a gente que cruzo por las calles, a muchas personas escucho opinar, pero a ninguna de ellas las he visto, al menos mover un dedo para generar un cambio, deberiamos alentar a las personas que estan enfocadas en buscar una solucion y si vemos que no estan actuando de la manera adecuada, mostrar con el ejemplo como se debe hacer.

Leandro Cief.

Señor Oso,

Si usted ha leído mi comentario sobre este tema, habrá visto que me refería a una acción necesaria ante la ausencia del Estado (con mayúscula porque me refiero a la institución Estado) en este tema. Es necesario. Pero en definitiva es como tomar una aspirina cuando nos duele algo, pero no atacamos la causa.

Somos un país que produce alimentos cuya gran mayoría se exportan. Alimentos de calidad reconocida. En Argentina nadie puede sufrir desnutrición. Cuando eso sucede es porque es provocada (o desatendida, como prefiera) por políticas desacertadas para la Nación (con mayúscula porque somos nosotros).

Los desencuentros de intereses (no me refiero a los filosóficos) provoca sectores de poder para acopiarse (no me refiero a los alimentos) de bienes que son del Estado.

Esto de darnos cuenta es un comienzo. Involucrarnos es una consecuencia, pero es imprescindible que crezca, tome estado público y logre que la Nación (hablo de la gente) también se de cuenta y, superando sus mínimas necesidades inmediatas, se involucre y tome conciencia de que tiene que involucrarse.

Si no se avanza en el desarrollo de un camino más conveniente, el cambio no llegará nunca y, así, continuaremos con paliativos.

El Dr. Abel Albino, cuando presentó el problema de la desnutrición infantil, necesitaba un dólar por día por niño. El Estado, con su mano abierta para asuntos más triviales, ¿qué hizo al respecto?

Salud, educación y trabajo. Estadísticas engañosas que sólo muestran una realidad que nadie quiere ver. La familia, sostén primordial de una Nación, está en una crisis insostenible. Si vive de un salario básico, ir a trabajar, tomar una colación y regresar, lo que le queda no le alcanza para pagar los servicios y los alimentos en su casa (suponiendo que no paga alquiler. Esto, suponiendo que no tiene familia o un animal doméstico que cuidar.

Los paliativos son necesarios ante la ausencia. Pero creo que, parte de ese esfuerzo por cubrir estos asuntos, sería bueno avanzar en concensuar nuevas políticas con quienes se ocupan de ellas en el Congreso Nacional y la Casa de Gobierno.

Dar comienza con C de Compartir. Porque dar lo que uno tiene de más no nos gana el camino al cielo (eso, suponiendo que exista), Compartir es más importante, aunque no pueda solucionar las carencias de todos. Y, darse cuenta, también comienza con dar. Y ese dar tiene que venir impulsado con la acción necesaria para poder generar un cambio que sea positivo y que apunte, no a la igualdad de todos, sino que quién se encuentre en el peldaño más bajo de esa escala, reciba por su trabajo lo necesario para que la otra igualdad, la de las posibilidades, se cumpla inexorablemente.

Gracias por su comentario.

 

Luís Eduardo O’Connor

trebol.ar@gmail.com

Oso dice:

Señor Luis Eduardo O´Connor:

Coincido con usted en el echo de que un problema se debe solucionar de raiz para poder realmente generar un cambio, pero no creo que, tanto personas como organizaciones, destinadas a trabajar sobre estos problemas , ya sea la desnutricion o malnutricion, esten por un camino errado, es decir , me parece mucho mejor que haya gente que al menos comience a ayudar de la manera que mejor le parezca y de ahi en mas, si uno realmente esta preocupado por cambiar una realidad, aportar o acoplarse a este tipo de personas, que quedarse de brazos cruzados reclamando o diciendo que asi no se hacen las cosas, cuando es uno mismo el que no acciona de ninguna manera.

Realmente escucho a todos mis amigos quejarse de la situacion, a padres de mis amigos, a gente que cruzo por las calles, a muchas personas escucho opinar, pero a ninguna de ellas las he visto, al menos mover un dedo para generar un cambio, deberiamos alentar a las personas que estan enfocadas en buscar una solucion y si vemos que no estan actuando de la manera adecuada, mostrar con el ejemplo como se debe hacer.

Leandro Cief.

Respuestas a esta Nota

RSS

Recomendaciones...

En Darsecuenta queremos compartir  experiencias que movilicen e inspiren. Semanalmente publicaremos vídeos, historias, fotos, notas, discursos e ideas que nos animen a reflexionar, entender y hacer.

Darsecuenta recomienda mirar los siguientes vídeos:

Cabaña Argentina y su compromiso con la sociedad

Cabaña Argentina formalizó en el año 2010 su compromiso con la sociedad, enfocando las acciones que hasta la fecha se venían realizando, basándonos en tres líneas de promoción:


La Vida Saludable
La formación educativa
El deporte basado en el juego limpio

Leer más en: http://bit.ly/GG0zHD

Fotos

Cargando…
  • Agregar fotos
  • Ver todos

Fundación Darsecuenta es una de las mil organizaciones que apoya la iniciativa de

Sumate www.nutricion10hambrecero.org


Te invitamos a conocer un poco más sobre este programa mirando el siguiente vídeo  
http://tn.com.ar/tn-ciencia/00064627/nutricion-10-hambre-cero

Líderes del Cambio

Micros de Radio Continental
Realizados durante el año 2011

Un grupo de médicos que trabaja en el Hospital Británico, viaja entre dos y tres veces al año a Salta para brindar atención médica a comunidades wichís y tobas de San Antonio Este, una de las zonas más pobres de esa provincia.
Son unos 15 profesionales –entre clínicos, pediatras y ginecólgos– que además realizan estudios y confeccionan una historia médica de sus pacientes. Los invitamos a compartir la nota.

Paula Iramain es coordinadora de la Asociacion Civil el Arranque. A través del acompañamiento escolar, busca combatir la deserción de los chicos en los últimos años de la secundaria.
Esta nota es un homenaje para el día del maestro.

Para escuchar más micros hacé clic aquí.